Un ritual simple para esta fecha de otoño es dar una caminata si es posible, y recolectar hojas secas, puedes ir seleccionando las que tu sientas que te gustas más sea por su color, su forma o tamaño. Si tienes la suerte de encontrar ramitas, cortezas o raíces, al igual que plumas de aves que han hecho su nido durante el verano por allí, donde estás pasando ahora, recógelas y si puedes tomar piedritas y llevarlas aun mejor. Ahora vas a comprar manzanas o peras si puedas las dos y si puedas comprar más fruta de la estación mejor.

Ahora vas a tu jardín, balcón o aun lugar grato donde puedas sentir el viento y comenzaras caminando en el sentido contrario a las agujas del reloj, y comenzaras a dejar caer las hojas al suelo formando un circulo. Siéntate en el centro del circulo y mientras te comes la fruta con calma, siéntate en el centro de circulo y mientras te comes la fruta con calma, medita acerca de la vejez y la muerte, reconoce lo bueno en ellas no solo el dolor y la pena, sino que ten presente que son momentos necesarios para el renacimiento. Piensa que nuestra existencia es heredada de todo lo que hemos sembrado. Que los frutos de nuestra buenas y malas acciones nos pertenecen.
Al terminar tu meditación toma varias semillas de la fruta que has comido y plantala en una maceta de tu casa o departamento. Consérvala y cuídala y ve notando los cambios en ella y ve como sigue el circulo de la vida.
Para terminar vas a ir recogiendo todas las hojas de tu circulo en forma en que corren las agujas del reloj y posteriormente las vas a tirar por el aire para que se vayan y visualizaras como este año será un año de recogimiento y bendición.
Con todo lo que habías recogido vas a decorar tu altar y les vas agregar velas naranjas y amarillas, frutos secos, agua en un recipiente, incienso de mirra, sándalo y ciprés. Y para finalizar vas a colocar unas cuantas hojas en un frutero en tu hogar con fruta de la estación para que la abundancia este en tu hogar.
